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JUAN PABLO II
Karol
Wojtyla nació el 18 de mayo de 1920 en Wadowice (Polonia) y
estudió poesía y teatro en la Universidad de Cracovia.
Durante la II Guerra Mundial trabajó en una cantera de piedra
y en una fábrica química mientras estudiaba teología.
Ordenado sacerdote el 1 de noviembre de 1946, dos años más
tarde se doctoró en Filosofía por el Instituto Angelicum de
Roma y en Teología por la Universidad Católica de Lublin (su
tesis se tituló El acto de fe en la doctrina de san Juan
de la Cruz y versó sobre este místico español). Fue
capellán universitario y enseñó ética en Cracovia y Lublin
hasta que, en 1958, fue nombrado obispo auxiliar de Cracovia.
Su orientación filosófica, muy influida por Max Scheler,
integró los métodos e ideas de la fenomenología en la
filosofía tomista. En 1960, bajo el seudónimo de Andrzej
Jawien, publicó una obra de teatro, La joyería.
Consagrado
obispo en 1958, en 1964 fue nombrado arzobispo de Cracovia y
el 26 de junio de 1967 cardenal. Participó activamente en el
Concilio Vaticano II y representó a la Iglesia de su país en
cinco sínodos episcopales internacionales celebrados entre
1967 y 1977.
El 16 de octubre
de 1978, Karol Wojtyla fue elegido para suceder en el solio pontificio a Juan
Pablo I, fallecido el 2 de septiembre de ese mismo año. El 13 de mayo de 1981,
cuando entraba en la plaza de San Pedro del Vaticano, fue víctima de un
atentado del que logró recuperarse. Además de continuar su prolífica obra
escrita (en la que deben ser citados sus trabajos Amor responsable y fructífero
y Signo de contradicción, ambos títulos publicados en 1979),
consideración especial merecen sus encíclicas. La primera de ellas, Redemptor
hominis (1979), demuestra la conexión entre la redención de Jesucristo y
la dignidad humana. Otras posteriores fueron: Dives in misericordia
(1980, acerca del papel de la misericordia en la vida humana), Slavorum
apostoli (1985, sobre la posición de la Iglesia en Europa Oriental), Dominum
et vivificantem (1986, que planteaba las virtudes de la doctrina católica
frente a las creencias ateas y materialistas), Redemptoris Mater (1987,
que resaltaba el papel de la Virgen María como fuente de unidad cristiana), Sollicitudo
rei socialis (1988, acerca de la influencia de los problemas económicos y
sociales), Centesimmus annus (1991, conmemorando el centenario de la encíclica
Rerum novarum de León XIII, que criticaba tanto el marxismo como el
liberalismo extremo), entre otras. Después de revisar el entonces vigente, el
25 de enero de 1983 promulgó el nuevo Código de Derecho Canónico de la
Iglesia católica, que entró en vigor el 27 de noviembre del mismo año. Además,
el 11 de octubre de 1992 aprobó el nuevo Catecismo de la Iglesia católica. Juan
Pablo II se ha opuesto al proceso de secularización eclesiástica. Redefiniendo
las responsabilidades de los laicos, los sacerdotes y las órdenes religiosas,
rechazó la ordenación de las mujeres y el nombramiento de sacerdotes para
ocupar cargos oficiales o su participación directa en la política. Sus
gestiones ecuménicas iniciales se dirigieron más hacia la Iglesia ortodoxa y
la Iglesia anglicana que hacia el protestantismo occidental. Influyó en la
restauración de la democracia y la libertad religiosa en Europa Oriental, sobre
todo en su Polonia natal, y trató de luchar con energía contra los disidentes
en el seno de la Iglesia. Reafirmó la posición católica a favor del celibato
sacerdotal y contra la homosexualidad, el aborto, los métodos artificiales de
reproducción humana y el control de natalidad. A este respecto, en 1994 realizó
distintas gestiones en unión con los musulmanes conservadores en un esfuerzo
por aminorar las declaraciones de la Conferencia Internacional sobre Población
y Desarrollo de las Naciones Unidas en El Cairo. En su libro más conocido, Cruzando
el umbral de la esperanza (1994), desarrolló muchas de estas posturas que
caracterizan su papado.
Pese al progresivo
deterioro de su salud, Juan Pablo II no ha dejado en ningún momento de realizar
numerosos viajes apostólicos, generalmente a puntos conflictivos de la escena
política internacional. En noviembre de 1996 se entrevistó en el Vaticano con
el líder cubano Fidel Castro y en diciembre de ese mismo año con George
Leonard Carey, arzobispo de Canterbury. En 1997 visitó Sarajevo
(Bosnia-Herzegovina), la República Checa, Líbano, Polonia, Francia y Brasil.
Esta actividad alcanzó tintes históricos en enero de 1998, cuando visitó Cuba
(según lo acordado en la antedicha entrevista con Castro) y, en sus distintos
mensajes al pueblo de aquel país, incidió en temas tan controvertidos como los
derechos humanos, la situación de los exiliados y sus familias, la libertad de
educación, la situación de la Iglesia cubana o el que consideró "éticamente
inaceptable" bloqueo económico sufrido por la isla.
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